Bien, ¿y qué? La pequeña cree que aquéllos son los héroes con los que sueña, y el astutillo Gwizdo, espoleado por el oro de Lord Arnold, no piensa, por supuesto, decirle la verdad.
Zoe está dispuesta a vivir la aventura de sus héroes. A partir de este punto, no hay vuelta atrás. Y, para desesperación de Gwizdo, el grupo inicia un proceloso viaje al fin del mundo, donde, aún dormido - aunque no por mucho tiempo - se encuentra el más espantoso dragón que jamás haya hollado la faz de la tierra: !el malvado ‘Zampamundos’
Para Zoe, es un sueño que se hace realidad. Para Gwizdo, se trata de una pesadilla que sólo puede terminar en un desastre. Empero, ni la pequeña ni Gwizdo tienen la menor idea de que Lian-Chu y el zampamundos ya se conocen desde hace tiempo. Y tienen cuentas pendientes de saldar...
Trabajan juntos para encontrar la llave que libera las defensas de Voldemort y, para este fin, Dumbledore cuenta con su viejo amigo y colega, el sibarita, confiado e influyente profesor Horace Slughorn